Auto-Radiografía de mi Espíritu (28)

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Las Virtudes

Después de haber tratado durante el pasado año el tema de la oración, el presente año trataremos el tema de las virtudes. Tema muy importante porque de su práctica depende el cumplimiento del plan de Dios sobre nosotros y de su Voluntad al crearnos.

Las virtudes son hábitos buenos que nos llevan a hacer el bien en general y también en particular, según la virtud que se ejercite. Es también la disposición habitual y firme de hacer el bien en una materia concreta.  Se adquieren por repetición de actos o por un don específico de Dios. Permite a la persona, no sólo hacer el bien, sino también dar lo mejor de sí misma, al superarse y dominar su tendencia a lo fácil y lo cómodo.

Podemos tenerlas, las virtudes,   desde nuestro nacimiento, de una forma innata (sinceridad, humildad, orden…) o pueden ser inculcadas por nuestros padres y educadores (honor, honradez, generosidad, limpieza…) al vivirlas en la familia, en el colegio, en la Parroquia…

Son un medio muy eficaz para colaborar con Dios pues implican que hemos decidido, libre y voluntariamente, hacer el bien, cumplir con el plan de Dios sobre nosotros. Para poderlas practicar, tenemos que conocerlas y “enamorarnos” de ellas porque sabemos que su conjunto configura la Persona humana de Jesucristo.

Por lo tanto, la persona que busca a Dios debe encauzar sus pasiones, esas fuerzas innatas que Dios ha puesto en su naturaleza para conservar la vida, la especie, la salud, la relación fraternal, y, encauzándolas, conseguir no ser un juguete de sus apetencias e impulsos.

La perfección de la que hablamos es un crecimiento armónico de toda la personalidad, por eso al crecer en una virtud, crecemos en las demás porque el ejercicio de una virtud implica la práctica de otras. Por ejemplo, la laboriosidad exige ser ordenado, responsable, etc. La paciencia implica la tolerancia, la aceptación, la flexibilidad, etc.

 

Hay varias clases de virtudes:

Virtudes humanas.

Virtudes cardinales 

 Virtudes cristianas 

 Virtudes teologales 

 Virtudes evangélicas.

 

EXAMEN-ORACIÓN

¿Me conozco y sé qué virtudes practico y vivo más?

¿Doy gracias a Dios por esas virtudes que ha puesto en mí de una forma innata y que no me cuesta practicarlas, sino que disfruto?

¿Me conozco y sé en qué virtud fallo más? ¿Busco el prevenir la ocasión y le pido fuerza a Dios?

¿Creo y puedo que debo practicar las virtudes para ser mejor como persona?

¿En qué veo que tengo deseos sinceros de crecer y de vivir practicando las virtudes?

¿Veo que sólo se queda en deseos o estoy poniendo los medios para conseguirlo?

¿Qué dificultades encuentro y cómo trato de superarlas?

¿Tengo pleno convencimiento de que crecer como persona, exige, esfuerzo, constancia, sacrificio, etc.?

¿Me gustaría presentarme ante Dios como soy ahora?

¿Qué aspectos de mi vida debo trabajar para identificarme más con lo que el Señor espera de mí?