CARIDAD IV
PECADOS CONTRA EL AMOR AL PRÓJIMO
Los pecados con que se falta al amor del prójimo y por tanto a Dios, son varios. Entre ellos consideramos los siguientes:
La calumnia: Es la acusación falsa, hecha maliciosamente para causar daño.
Es acusar de un delito, a sabiendas de su falsedad.
La envidia. Tristeza o pesar del bien ajeno.
El escándalo es un hecho que proporciona al prójimo una ocasión de pecado y se opone directamente a la caridad.
El odio es un sentimiento profundo y más o menos duradero de animosidad, ira y hostilidad hacia una persona, grupo u objeto.
La maldición es un deseo maligno dirigido contra una o varias personas.
La burla es la acción o palabra con que se trata a una persona o cosa como digna de risa.
Difamación La difamación es un conjunto de palabras o publicaciones escritas ,que exponen a una persona al odio, el desprecio, el ridículo que tienden a dañarlo.
El juicio temerario. Es pensar mal del prójimo sin motivo suficiente.
La murmuración es quitar la fama de una persona o grupo. Y puede llagar a ser pecado grave si se quita la fama, aunque las cosas que se dicen sean verdaderas, si son graves y no son públicas. Rencillas familiares, que dividen y enfrentan. Venganzas.
EXAMEN- ORACIÓN
¿Me dejo llevar de la simpatía o antipatía en mi relación con los demás?
¿Tengo enemistad con alguna persona? Si es así, ¿he tratado de reconciliarme con ella?
¿Guardo rencor a alguien?
¿Critico y juzgo negativamente a alguien? ¿lo hago con frecuencia?
¿Excluyo positivamente a alguien de mi amor?
¿Pido a Dios luz y gracia para reconocer mis pecados?
¿Pido perdón por los pecados cometidos?
¿Reflexiono para ver si caigo en lo que dice Jesús: Ver la mota en el ojo ajeno y no ver la viga que tenemos en el nuestro?
¿Tengo el defecto del “chismorreo?
Cuando se juzga a otros en mi presencia, ¿Cómo actúo? ¿Lo hago yo también? ¿Trato de cortarlo? ¿Lo rechazo? ¿Procuro cambiar el tema de la conversación?
¿Amo al prójimo? ¿Excluyo a alguien de mi amor?
PALABRA DIOS
Mt. 5,43 -28 Habéis oído que se dijo: “Amarás a tu prójimo” y aborrecerás a tu enemigo. 44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen, 45 para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos. 46 Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? 47 Y, si saludáis solo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? 48 Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto.
Mt 7,1-5 No juzguéis, para que no seáis juzgados. 2 Porque seréis juzgados como juzguéis vosotros, y la medida que uséis, la usarán con vosotros. 3 ¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo? 4 ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: “Déjame que te saque la mota del ojo”, teniendo una viga en el tuyo? 5 Hipócrita: sácate primero la viga del ojo; entonces verás claro y podrás sacar la mota del ojo de tu hermano.
Rom. 2,1-8 1Por ello, tú que te eriges en juez, sea quien seas, no tienes excusa, pues, al juzgar a otro, a ti mismo te condenas, porque haces las mismas cosas, tú que juzgas. 2 Sabemos que el juicio de Dios contra los que hacen estas cosas es según verdad. 3 ¿ Piensas acaso, tú que juzgas a los que hacen estas cosas pero actúas del mismo modo, que vas a escapar del juicio divino? 4¿O es que desprecias el tesoro de su bondad, tolerancia y paciencia, al no reconocer que la bondad de Dios te lleva a la conversión? 5 Con tu corazón duro e impenitente te estás acumulando cólera para el día de la ira, en que se revelará el justo juicio de Dios, 6el cual pagará a cada uno según sus obras: 7vida eterna a quienes, perseverando en el bien, buscan gloria, honor e incorrupción; 8ira y cólera a los porfiados que se rebelan contra la verdad y se rinden a la injusticia. 9Tribulación y angustia sobre todo ser humano que haga el mal.
Ef. 4. 3031 30No entristezcáis al Espíritu Santo de Dios con que él os ha sellado para el día de la liberación final. 31Desterrad de vosotros la amargura, la ira, los enfados e insultos y toda maldad. 32Sed buenos, comprensivos, perdonándoos unos a otros como Dios os perdonó en Cristo.
1 Jun. 3,7-8 Queridos hermanos, amémonos unos a otros, ya que el amor es de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. 8 Quien no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor.
1 Jn 4 Todo el que comete pecado quebranta también la ley, pues el pecado es quebrantamiento de la ley. 5 Y sabéis que él se manifestó para quitar los pecados, y en él no hay pecado. 6 Todo el que permanece en él no peca. Todo el que peca no lo ha visto ni conocido. 7 Hijos míos, que nadie os engañe. Quien obra la justicia es justo, como él es justo. 8 Quien comete el pecado es del Diablo, pues el Diablo peca desde el principio. El Hijo de Dios se manifestó para deshacer las obras del Diablo. 9 Todo el que ha nacido de Dios no comete pecado, porque su germen permanece en él, y no puede pecar, porque ha nacido de Dios.
1 Jn 10-12 En esto se reconocen los hijos de Dios y los hijos del Diablo: todo el que no obra la justicia no es de Dios, ni tampoco el que no ama a su hermano. 11 Este es el mensaje que habéis oído desde el principio: que nos amemos unos a otros. 12 No seamos como Caín, que procedía del Maligno y asesinó a su hermano. ¿Y por qué lo asesinó? Porque sus obras eran malas, mientras que las de su hermano eran justas.
1Jn 4 19 19 Nosotros amemos a Dios, porque él nos amó primero. 20 Si alguno dice: «Amo a Dios», y aborrece a su hermano, es un mentiroso; pues quien no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios, a quien no ve. 21 Y hemos recibido de él este mandamiento: quien ama a Dios, ame también a su hermano.