La mejor vida no es la más larga, sino la más rica en buenas acciones.
Cuando veas un hombre bueno, piensa en imitarlo; cuando veas uno malo, examina tu propio corazón.
Buscando el bien de nuestros semejantes, encontramos el nuestro.
Todo bien que hagamos por los demás, repercutirá positivamente en nosotros.
Sólo sabiendo quiénes somos, podremos empezar a ser mejores; para nosotros mismos y para los demás.
Hacer una buena obra ayuda a sentirse bien; Hacer una mala obra, a sentirse mal.
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