Auto-Radiografía de mi Espíritu (26)

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Oración individual y comunitaria

Una de las necesidades que caracterizan al verdadero cristiano es la oración. La relación y comunicación con Dios: Como Dios y como Padre. Desde el corazón, desde lo más profundo de nosotros.

Una persona que no ora o lo hace de tarde en tarde o sólo cuando tiene necesidad de cualquier tipo, no puede llamarse en verdad, cristiano.

Jesucristo, como hombre y como hijo del Padre, oraba con frecuencia; incluso pasaba noches en oración.

Jesús nos enseñó a orar, no sólo en forma privada, a pedir sólo para nosotros y hablar con Dios sólo nosotros de forma individual con Dios, sino también de forma comunitaria. Cuando sus discípulos le pidieron que les enseñara a orar, les mostró la forma de dirigirse a Dios a través del Padre Nuestro, una oración hecha en plural. No pedimos el pan sólo para nosotros; ninguna petición de esa maravillosa oración está en singular. Es una oración para hacerla pensando en los demás y unidos a todos los hermanos.

Nuestra oración tanto personal como comunitaria   es un barómetro que señala nuestra ¿condición de cristianos.

Los apóstoles oraban con el Maestro, y después de la Ascensión, permanecieron con María, unánimes en la oración. Puede decirse que la Iglesia nació de una comunidad orante. Los primeros cristianos se reconocían como Iglesia a medida que se encontraban para rezar juntos. De igual modo, cualquier grupo sólo puede considerarse cristiano en la medida en que la oración comunitaria sea una de sus características.

EXAMEN-ORACIÓN

 La oración personal ¿la hago diaria y frecuentemente?

¿En qué ocasiones tengo costumbre de hacerla?

¿Qué me mueve a hacerla?

¿Cómo la hago? ¿Rutinaria? o ¿consciente?

¿La hago pensando a quien me estoy dirigiendo y lo que estoy diciendo?

¿En los actos comunitarios: Misa, momentos litúrgicos, procesiones etc. ¿los vivo uniéndome a los demás o a mi aire?  ¿Me esfuerzo por ir al unísono con el pueblo?

En la Misa, Cuando el celebrante invita a orar diciendo: “Oremos” ¿oro de verdad o no tengo en cuenta esta invitación?

¿Hago oración en familia?

¿Tomo parte de algún grupo de oración?

 

 

 

PALABRA DE DIOS

PALABRA DE DIOS

 Mt. 6,5-7 Cuando oréis, no seáis como los hipócritas, a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vean los hombres. En verdad os digo que ya han recibido su recompensa. 6Tú, en cambio, cuando ores, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo recompensará. 7Cuando recéis, no uséis muchas palabras, como los gentiles, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso. 8No seáis como ellos, pues vuestro Padre sabe lo que os hace falta antes de que lo pidáis. 9Vosotros orad así: “Padre nuestro que estás en el cielo, | santificado sea tu nombre, 10venga a nosotros tu reino, | hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo, 11danos hoy nuestro pan de cada día, 12perdona nuestras ofensas, | como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden, 13no nos dejes caer en la tentación, | y líbranos del mal”.

 Mt. 14,23 después de despedir a la gente subió al monte a solas para orar. Llegada la noche estaba allí sol

Mc.11,25 Y cuando os pongáis a orar, perdonad lo que tengáis contra otros, para que también vuestro Padre del cielo os perdone vuestras culpas». 26[«Mas si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos perdonará vuestras ofensas»]

Lc. 2,37; y luego viuda hasta los ochenta y cuatro; no se apartaba del templo, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones noche y día.

Lc. 6,28. Bendecid a los que os maldicen, orad por los que os calumnian.

Lc. 9,28 Unos ocho días después de estas palabras, tomó a Pedro, a Juan y a Santiago y subió a lo alto del monte para orar.

Lc.18,1 Les decía una parábola para enseñarles que es necesario orar siempre, sin desfallecer.

Lc.21,36 Estad, pues, despiertos en todo tiempo, pidiendo que podáis escapar de todo lo que está por suceder y manteneros en pie ante el Hijo del hombre». 37Estaba durante e

Hech. 3,1 Todos ellos perseveraban unánimes en la oración, junto con algunas mujeres y María, la madre de Jesús, y con sus hermanos. 15 Uno de aquellos días, Pedro se puso en pie en medio de los hermanos (había reunidas unas ciento veinte personas) y dijo: 16«Hermanos, tenía que cumplirse lo que el Espíritu Santo, por boca de David, había predicho, en la Escritura, acerca de Judas, el que hizo de guía de los que arrestaron a Jesús, 17pues era de nuestro grupo y le cupo en suerte compartir este ministerio. 18 Este, pues, adquirió un campo con un salario injusto y, cayendo de cabeza, reventó por medio y se esparcieron todas sus entrañas. 19 Y el hecho fue conocido por todos los habitantes de Jerusalén, por lo que aquel campo fue llamado en su lengua Acéldama, es decir, «campo de sangre». 20Y es que en el libro de los Salmos está escrito: “Que su morada quede desierta, y que nadie habite en ella”, y también: “Que su cargo lo ocupe otro”. 21Es necesario, por tanto, que uno de los que nos acompañaron todo el tiempo en que convivió con nosotros el Señor Jesús, 22comenzando en el bautismo de Juan hasta el día en que nos fue quitado y llevado al cielo, se asocie a nosotros como testigo de su resurrección. 23Propusieron dos: José, llamado Barsabá, de sobrenombre Justo, y Matías. 24Y rezando, dijeron: «Señor, tú que penetras el corazón de todos, muéstranos a cuál de los dos has elegido

Hech.6,4 nosotros nos dedicaremos a la oración y al servicio de la palabra». 5La propuesta les pareció bien a todos y eligieron a Esteban, hombre lleno de fe y de Espíritu Santo; a Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón, Parmenas y Nicolás, prosélito de Antioquía. 6Se los presentaron a los apóstoles y ellos les impusieron las manos orando.

Hech. 10,9. Al día siguiente, mientras estos caminaban y se acercaban a la ciudad, subió Pedro a la terraza hacia la hora de sexta para orar

Hech. 8,15 ellos bajaron hasta allí y oraron por ellos, para que recibieran el Espíritu Santo; 1

Hech.9,40 Pedro, mandando salir fuera a todos, se arrodilló, se puso a rezar y, volviéndose hacia el cuerpo, dijo: «Tabita, levántate».

Hech.12,12 Dándose cuenta de su situación con claridad, se dirigió a casa de María, la madre de Juan, por sobrenombre Marcos, donde había muchos reunidos en oración.

Hech. 16,16 Una vez que íbamos nosotros al lugar de oración, nos salió al encuentro una joven esclava, poseída por un espíritu adivino, que proporcionaba a sus dueños grandes ganancias haciendo de adivina

Hech.16,25.  A eso de medianoche, Pablo y Silas oraban cantando himnos a Dios. Los presos los escuchaban.

Flp. 1,19 .  Porque sé que esto será para mi bien gracias a vuestras oraciones y a la ayuda del Espíritu de Jesucristo.

1 Tes.3,10 Noche y día pedimos insistentemente veros cara a cara y completar lo que falta a vuestra fe.

1 Tes.5,17.  Sed constantes en orar. 18Dad gracias en toda ocasión: esta es la voluntad de Dios en Cristo Jesús respecto de vosotros.

1 Tim. 2,8 Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar, alzando unas manos limpias, sin ira ni divisiones;