PECADOS CAPITALES II
INTRODUCCIÓN II 2ªparte
Los siete pecados capitales -orgullo, avaricia, lujuria, envidia, gula, ira y pereza siguen
siendo relevantes en la vida moderna, manifestándose de diversas maneras que desafían
nuestro bienestar moral y espiritual.
Abrazar la humildad, la generosidad, la castidad, la bondad, la templanza, la paciencia
y la diligencia como virtudes compensatorias nos ayuda a navegar por las complejidades del
mundo de hoy, fomentando el crecimiento personal y una relación más estrecha con Dios.
La comprensión de los pecados capitales influye directamente en el desarrollo de
las virtudes personales porque permite identificar las tendencias negativas que pueden afectar
la conducta y, a partir de ese reconocimiento, trabajar activamente en cultivar las virtudes
contrarias que fortalecen el carácter y la vida moral.
El tema de los pecados capitales sigue siendo relevante tanto en el ámbito religioso
como en el cultural, sirviendo como punto de partida para reflexionar sobre la ética, la
psicología y la conducta humana
Originalmente, algunos autores cristianos enumeraban ocho pecados capitales, pero el
número siete fue fijado por el papa Gregorio Magno y se mantuvo en la Edad Media.
En tiempos recientes, se han propuesto nuevos "pecados sociales" relacionados con
problemas contemporáneos, como la injusticia social o el daño al medio ambiente.
1º.Es la inclinación de la naturaleza humana hacia el pecado.
2º.Es la propensión natural de los seres humanos a obrar el mal.
3º.Es la insubordinación de los deseos a la razón: la razón busca a Dios; los deseos, al
insubordinarse, se oponen a la razón que busca a Dios.
4. La concupiscencia nos hace tender a preferir lo placentero y evadir lo más exigente
o doloroso.
Por estas razones, hablar de los pecados capitales sigue siendo un tema vigente
tanto en el ámbito religioso como en el ético y psicológico, ya que permite analizar y mejorar
el comportamiento humano desde una perspectiva integral.
EXAMEN-ORACIÓN
¿He hecho alguna vez confesión general de todos mis pecados?
¿Me siento de verdad pecador al comenzar la Eucaristía?
¿Es eficaz mi arrepentimiento o vuelvo a caer siempre en lo mismo?
¿He callado en alguna ocasión pecados por vergüenza?
¿Me doy cuenta de la importancia de confesar con frecuencia?
¿Soy culpable de los pecados de alguna otra persona?
¿Si doy mal ejemplo me doy cuenta de que es mayor mi pecado?
¿Creo en supersticiones, hechicerías o cosas por el estilo?
¿Justifico pecados diciendo “Es que soy así”
PALABRA DE DIOS
Génesis 3,23 23 El Señor Dios lo expulsó del jardín de Edén, para que labrase el suelo de
donde había sido tomado.
Isaías 59:2 2 No, son vuestras culpas | las que os han separado de vuestro Dios; | vuestros
pecados ocultan su rostro, | para que no os oiga. 3 Vuestras manos están manchadas de
sangre, | vuestros dedos de crímenes; | vuestros labios profieren mentiras, | vuestra lengua
susurra maldad.
Marcos 7:20-23 20 Y siguió: «Lo que sale de dentro del hombre, eso sí hace impuro al hombre.
21 Porque de dentro, del corazón del hombre, salen los pensamientos perversos, las
fornicaciones, robos, homicidios, 22 adulterios, codicias, malicias, fraudes, desenfreno, envidia,
difamación, orgullo, frivolidad. 23 Todas esas maldades salen de dentro y hacen al hombre
impuro».
Romanos 3:23 23 ya que todos pecaron y están privados de la gloria de Dios, 24 y son
justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención realizada en Cristo Jesús.
de Dios.
1 Tim. 4, 1-2 1 El Espíritu dice expresamente que en los últimos tiempos algunos se alejarán
de la fe por prestar oídos a espíritus embaucadores y a enseñanzas de demonios, 2 inducidos
por la hipocresía de unos mentirosos, que tienen cauterizada su propia conciencia,