ADVERTENCIA
Esta sección no es para hacer una simple lectura, sino para dedicar, al menos, unos
minutos para examinarse y conocer también la palabra de Dios, con el fin de mejorar
personalmente y no quedarnos en ser siempre lo mismo y llevar una vida rutinaria.
Mejorar implica, como decía, con mucha sabiduría san Agustín: “Señor, que me
conozca y que te conozca”.
Para conocernos es necesario: ver las intenciones, las obras, los pensamientos, los
sentimientos, las motivaciones… con que actuamos.
Para conocer a Dios, es necesario saber o( ver) lo que Él nos ha revelado con su
palabra.