Auto-Radiografia de mi Espíritu (35)

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CARIDAD II

CARIDAD VIRTUD TEOLOGAL II.

En las Escrituras, se cuestiona la ternura de Dios por el mundo, y leemos que Dios amó tanto al mundo, que le entregó a su Hijo Jesús para que sea como nosotros y nos anuncie la buena noticia de que Dios es amor, que Dios os ama y me ama. Dios quiere que nos amemos unos a otros como él nos ha amado. Todos nosotros sabemos, mirando la cruz, hasta qué punto nos ha amado Jesús.
Cuando miramos la Eucaristía, sabemos cuánto nos ama ahora. Por eso, él mismo se hizo pan de vida con el fin de satisfacer nuestra hambre con su amor, y luego, como si esto no fuera suficiente para él, se convirtió él mismo en hambriento, en indigente, en desalojado, con el fin de que vosotros y yo pudiéramos satisfacer su hambre con nuestro amor humano. Porque para esto hemos sido creados, para amar y ser amados.

SANTA TERESA DE CALCUTA

El amor de Dios por cada uno de nosotros es muy grande. Él nos acompaña siempre, no nos abandona en los momentos de dificultad o en medio del dolor. Todo lo contrario, Dios permanece a nuestro lado, nos
extiende su mano amorosa, nos ayuda y nos consuela.
Pero nosotros tenemos que decidir si aceptamos o no su regalo de amor y su perdón.
El amor a Dios implica necesariamente el amor a los demás. No hay verdadero amor si falta el amor a los que conviven con nosotros o al prójimo en general.
Las características del amor al prójimo son:
Sobrenatural: Se ama a Cristo en el prójimo, por su dignidad especial como hijo de Dios.
Universal: Comprende a todos los hombres porque todos son criaturas de Dios. Como Cristo, incluso a los pecadores y a los que hacen el mal.
Ordenado: es decir, se debe amar más al que está más cerca o al que lo necesite más. Ej. Al esposo más que al hermano, al hijo enfermo más que a los demás hijos.
Interna y externamente: Para que sea auténtica tiene que abarcar todos los aspectos, pensamiento, palabra y obras.

EXAMEN-ORACIÓN


¿Con qué frecuencia tengo presente la gozosa verdad de que Dios me ama?


¿Ha calado en lo más profundo de mí esta verdad?


¿Acostumbro a pensar todo lo que Jesús ha hecho y hace por mí?


¿Escucho la palabra de Dios como dirigida a mí personalmente?


En la práctica, ¿me considero hijo de Dios?


¿Uno mi cruz a la cruz de Cristo?


El amor a Dios implica santificar las fiestas participando en la Eucaristía. Los domingos y festivos:

¿participo en la misa?


¿Lo hago de forma consciente, activa y provechosa?


¿Soy puntual?


¿Colaboro en alguna institución benéfica como: Caritas, Manos unidas, Obras Misionales, Ayuda a la Iglesia Necesitada, etc.?


¿Qué actos hago a diario para ayudar a los demás?


¿Trato a los demás como quiero que me traten a mí?


¿Qué es lo que más fácil para mí al ayudar los demás? ¿Qué es lo más difícil?

PALABRA DE DIOS

Juan 3:16-17) 16 Porque tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna.  17 Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.


Jn.14,21. 21El que acepta mis mandamientos y los guarda, ese me ama; y el que me ama será amado por mi Padre, y yo también lo amaré y me manifestaré a él».


Jn. 14,15 Si me amáis, guardaréis mis mandamientos.

Mt.5,23-24.  23Por tanto, si cuando vas a presentar tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, 24deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda.


Mt . 6,14-15 14Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, también os perdonará vuestro Padre celestial, 15pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas.


Mt. 7,12 12 Así, pues, todo lo que deseáis que los demás hagan con vosotros, hacedlo vosotros con ellos; pues esta es la Ley y los Profetas.


Lc .6,35  35Por el contrario, amad a vuestros enemigos, haced el bien y prestad sin esperar nada; será grande vuestra recompensa y seréis hijos del Altísimo, porque él es bueno con los malvados y desagradecidos. 36 Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso. 37 No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados; 38 Dad, y se os dará: os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante, pues con la medida con que midiereis se os medirá a vosotros».


Jn. 15.17, Esto os mando: que os améis unos a otros.


Romanos 5:5-10 5 y la esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que se nos ha dado.  6 En efecto, cuando nosotros estábamos aún sin fuerza, en el tiempo señalado, Cristo murió por los impíos;  7 ciertamente, apenas habrá quien muera por un justo; por una persona buena tal vez se atrevería alguien a morir;  8 pues bien: Dios nos demostró su amor en que, siendo nosotros todavía pecadores, Cristo murió por nosotros.  9 ¡Con cuánta más razón, pues, justificados ahora por su sangre, seremos por él salvados del castigo!  10 Si, cuando éramos enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, ¡con cuánta más razón, estando ya reconciliados, seremos salvados por su vida.


Rom.12, 17-21 A nadie devolváis mal por mal. Procurad lo bueno ante toda la gente. 18En la medida de lo posible y en lo que dependa de vosotros, manteneos en paz con todo el mundo. 19No os toméis la venganza por vuestra cuenta, queridos; dejad más bien lugar a la justicia, pues está escrito: Mía es la venganza, yo daré lo merecido, dice el Señor. 20Por el contrario, si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; si tiene sed, dale de beber: actuando así amontonarás ascuas sobre su cabeza. 21No te dejes vencer por el mal, antes bien vence al mal con el bien.


Rom.13,8-10 8 A nadie le debáis nada, más que el amor mutuo; porque el que ama ha cumplido el resto de la ley. 9De hecho, el no cometerás adulterio, no matarás, no robarás, no codiciarás, y cualquiera de los otros mandamientos, se resume en esto: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. 10El amor no hace mal a su prójimo; por eso la plenitud de la ley es el amor.


Col. 3,20 20 Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, que eso agrada al Señor.


Ef. 5,25 5Maridos, amad a vuestras mujeres como Cristo amó a su Iglesia.


Ts.3,12-13 12En cuanto a vosotros, que el Señor os colme y os haga rebosar de amor mutuo y de amor a todos, lo mismo que nosotros os amamos a vosotros; 13y que afiance así vuestros corazones, de modo que os presentéis ante Dios, nuestro Padre, santos e irreprochables en la venida de nuestro Señor Jesús con todos sus santos.


1 Jun. 3, 11 11 Este es el mensaje que habéis oído desde el principio: que nos amemos unos a otros víctima de propiciación por nuestros pecados.  11 Queridos hermanos, si Dios nos amó de esta manera, también nosotros debemos amarnos unos a otros.

1 Jn. 4,10 10En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y nos envió a su Hijo como víctima de propiciación por nuestros pecados. 11Queridos hermanos, si Dios nos amó de esta manera,
también nosotros debemos amarnos unos a otros.