CARIDAD III
PECADOS CONTRA EL AMOR A DIOS
Dios hace libre al hombre, no determina su libertad, sino que lo capacita para que pueda
actuar y responder determinándose a sí mismo. La libertad es en el hombre una fuerza de crecimiento y
de maduración en la verdad y en la bondad. La libertad alcanza su perfección cuando está ordenada a
Dios, que es nuestra bienaventuranza.
El Catecismo de la Iglesia Católica nos recuerda:
1730 Dios ha creado al hombre racional confiriéndole la dignidad de una persona dotada de la
iniciativa y del dominio de sus actos. “Quiso Dios dejar al hombre en manos de su propia decisión”
(Si 15,14: CIC.)
Por el libre arbitrio cada uno dispone de sí mismo.
1732 Hasta que no llega a encontrarse definitivamente con su bien último que es Dios, la
libertad implica la posibilidad de elegir entre el bien y el mal, y por tanto, de crecer en perfección o de
flaquear y pecar. CIC.
Por desgracia el hombre elige, no pocas veces, no tener en cuenta la voluntad de Dios e incluso
obrar en contra y ofenderlo a Dios más o menos gravemente.
DETERMINADOS Y POSIBLES PECADOS CONTRA DIOS
El ateísmo.
La superstición.
El odio a Dios
La idolatría.
La hechicería.
El sacrilegio.
La apostasía.
La pereza espiritual-
El amor desordenado a las criaturas.
La ingratitud.
La indiferencia
El ateísmo consiste en decir y creer que Dios no existe.
La superstición es una degradación de la fe. Una credulidad basada en contenidos mágico atribuidos a
unas palabras o a unas acciones.
El odio a Dios, que es el pecado de Satanás y de los demonios. Y se manifiesta en la blasfemias, las
maldiciones, los sacrilegios, etc.
La idolatría, que es adorar a otros dioses.
La hechicería. Es creer o participar en adivinaciones, en magia o pretendida comunicación con el diablo
o personas fallecidas.
El sacrilegio. que es faltar al respeto a las personas, cosas o lugares consagrados a Dios..
La apostasía. Es el pecado cometido por un bautizado que rechaza las verdades de la fe, total o
parcialmente.
La pereza espiritual, que es cuando no se encuentra el gusto a las cosas de Dios, es más las
consideran aburridas y tristes. Aquí se encuentra la tibieza y la frivolidad o superficialidad.
El amor desordenado a las criaturas, que es cuando primero y antes que Dios y su Voluntad están
personas o cosas…
La ingratitud omite o se niega a reconocer la caridad divina y devolverle amor por amor.
La indiferencia.. Dios deja de ser un valor vital, una realidad importante: No estamos ante un rechazo
reflejo de Dios, sino ante un desinterés.
En todo pecado grave se pierde la caridad.
EXAMEN-ORACIÓN
¿En algún momento cuestiono la existencia o la bondad de Dios?
¿Tengo supersticiones a las que doy excesivo valor?
¿Consulto a supuestos adivinos, videntes o hechiceros?
¿Guardo el debido respeto en la iglesia?
¿Me planteo si me dejo llevar de la tibieza o mediocridad en mi vida cristiana?
¿He comulgado en pecado grave sin la debida y previa confesión?
¿Soy superficial en todo lo que afecta en mi relación con Dios?
¿Hay algún acontecimiento o momento en el que me haga dudar del amor de Dios. Por mis
pecados dificultades, contrariedades, etc.?
¿Tengo costumbres o vicios que desagradan u ofenden a Dios?
Dios siempre se ha fijado en nosotros sus hijos, y nos ama, a pesar de:
Lo que pensamos sabiendo que lo ofende.
Lo que hacemos voluntariamente para alejarnos de Él.
Lo que dejamos de hacer, el pecado de la omisión.
Lo que vemos y no debemos ver, sabiendo que nos lleva al pecado.
M.t. 25,24 24 Se acercó también el que había recibido un talento y dijo: “Señor, sabía que eres exigente, que siegas donde no siembras y recoges donde no esparces, 25 tuve miedo y fui a esconder tu talento bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo”. 26 El señor le respondió: “Eres un siervo negligente y holgazán. ¿Con que sabías que siego donde no siembro y recojo donde no esparzo? 27 Pues debías haber puesto mi dinero en el banco, para que, al volver yo, pudiera recoger lo mío con los intereses. 28 Quitadle el talento y dádselo al que tiene diez . 29 Porque al que tiene se le dará y le sobrará, pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. 30 Y a ese siervo inútil echadlo fuera, a las tinieblas; allí será el llanto y el rechinar de dientes”».
M. 25,41 -45 41 Entonces dirá a los de su izquierda: “Apartaos de mí, malditos, id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. 42 Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, 43 fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis”. 44 Entonces también estos contestarán: “Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?”. 45 Él les replicará: “En verdad os digo: lo que no hicisteis con uno de estos, los más pequeños, tampoco lo hicisteis conmigo”. 46 Y estos irán al castigo eterno y los justos a la vida eterna».
Lc. 8,16 17 Pues nada hay oculto que no llegue a descubrirse ni nada secreto que no llegue a saberse y
hacerse público.
Rom. 2,1-8 1 Por ello, tú que te eriges en juez, sea quien seas, no tienes excusa, pues, al juzgar a otro, a ti mismo te condenas, porque haces las mismas cosas, tú que juzgas. 2 Sabemos que el juicio de Dios contra los que hacen estas cosas es según verdad. 3 ¿Piensas acaso, tú que juzgas a los que hacen estas cosas pero actúas del mismo modo, que vas a escapar del juicio divino? 4 ¿O es que desprecias el tesoro de su bondad, tolerancia y paciencia, al no reconocer que la bondad de Dios te lleva a la conversión? 5 Con tu corazón duro e impenitente te estás acumulando cólera para el día de la ira, en que se revelará el justo juicio de Dios, 6 el cual pagará a cada uno según sus obras: 7 vida eterna a quienes, perseverando en el bien, buscan gloria, honor e incorrupción; 8 ira y cólera a los porfiados que se rebelan contra la verdad y se rinden a la injusticia. 9 Tribulación y angustia sobre todo ser humano que haga el mal.
Rom. 13,13-14 13Andemos como en pleno día, con dignidad. Nada de comilonas y borracheras, nada de
lujuria y desenfreno, nada de riñas y envidias. 14 Revestíos más bien del Señor Jesucristo, y no deis
pábulo a la carne siguiendo sus deseos.
Gal.5,19-21 19 Las obras de la carne son conocidas: fornicación, impureza, libertinaje, 20idolatría,
hechicería, enemistades, discordia, envidia, cólera, ambiciones, divisiones, disensiones, rivalidades,
21borracheras Y os prevengo, como ya os previne, que quienes hacen estas cosas no heredarán el reino
de Dios.